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PRESENTACIÓN LIBRO DEL SR. ABAD AL CUMPLIR SUS DIEZ AÑOS AL FRENTE DE
LA COLEGIATA COMO ABAD PÁRROCO. 1996-2006
En la tarde del 27 de
enero se presentó el libro:”Salió un sembrador a sembrar – 10 años de
Abad”. En el salón de actos de la Colegiata. El salón abarrotado de
fieles saludaron al Sr. Abad con el canto “Cumpleaños feliz” ya que ese
día 27 era el aniversario del nacimiento de don Arturo. Y comenzó el
acto que fue presentado por el Rvdo. don Pablo Ortega, hijo de Xàtiva y
actual párroco de Cortes de Pallás. Estas fueron sus palabras.
En esta tarde va a ser presentado el
libro “Salió un sembrador a sembrar” de don
Arturo Climent Bonafé, libro que presentará
el párroco de la Font de la Figuera, don
Lisardo Castelló Moltó.
Este libro quiere ser un reflejo
de diez años de agradecimiento a Dios por
haberse querido servir de la labor de don
Arturo en la Seu, aquí en Xàtiva. Testigo
soy de que Dios ha hecho grandes cosas en
estos años a través del ministerio de don
Arturo. En mis años de seminarista pude
compartir la ilusión y el entusiasmo con el
que don Arturo quiso empezar su misión
pastoral en la Seu. Eran muchos los
proyectos y no menos las dificultades. Y
hoy, al volver la mirada hacia atrás vemos
los frutos de esta hermosa labor iniciada
hace diez años. Somos muchos los que podemos
dar gracias a Dios por haber puesto en el
camino de nuestras vidas a don Arturo, él ha
ido sembrando en cada uno de nosotros el
amor que de Dios recibe. Su fuerza y
entusiasmo ha sido muestra en muchas
ocasiones durante estos años de que Dios
está con él y así lo hemos experimentado en
la Seu.
Esperamos que Dios le conceda
vivir con este mismo entusiasmo y que pueda
volver a tener la ocasión de dar gracias a
Dios de todo aquello que por medio de él
quiera hacer.
Mi más sincero deseo es que no
se canse nunca, que siga confiando en Dios,
pues hay mucha gente a la que puede hacer
mucho bien, como ha hecho ya con nosotros.
Y a continuación, vamos a dar la
palabra a don Lisardo, que nos va a
presentar el libro.
SALIO UN SEMBRADOR A
SEMBRAR
PRESENTACIÓN DEL LIBRO DEL ABAD DE XÀTIVA
ILMO. SR. D. ARTURO CLIMENT BONAFE.
“DIEZ AÑOS DE ABAD EN XÀTIVA”
27 DE FEBRERO DE 2006
Estimado público
asistente a esta presentación del Libro “Salió un sembrador a sembrar”,
“diez años de Abad” de D. Arturo Climent Bonafé: En el se encuentran
interesantes conferencias, entrañables homilías, inteligentes artículos
de periódico y un apartado para el mimo de su pueblo natal dedicado a S.
Antonio Abad. Además de infinidad de fotografías que ilustran una
intensa labor de recuperación del patrimonio de la Seu.
He aceptado muy gustosamente la invitación a presentar este
extenso libro, ante todo porque me da la posibilidad de responder con
este pequeño gesto a la petición que al respecto mi hizo D. Arturo y,
también, porque me permite compartir con los presentes, la enorme
riqueza de contenidos que esta obra nos ofrece.
Les saludo con afecto a cada uno de ustedes y a D. Pablo, y
en particular, a D. Arturo Climent Bonafé, Abad de Xativa, que ha
asumido la responsabilidad de compendiar y poner por escrito la enorme
labor llevada a cabo durante los diez años que lleva al frente de esta
Colegiata.
AÑO DE LAS FAMILIAS CRISTIANAS
No podemos olvidar que este libro se presenta dentro del
Curso donde la Iglesia Universal y, en especial, la Iglesia local de
Valencia, afrontan el reto de hacer una reflexión profunda sobre la
familia cristiana. Nos sumergimos pues, con ello, dentro del complejo
tema de la transmisión de la fe que está en los orígenes de la misma
Iglesia y en los soportes de la actualidad más rabiosa.
Cabe recordar a este respecto la preciosa reflexión que el
Señor Abad hace refiriéndose a la educación que S. Jacinto Castañeda
recibe de sus padres: “ La familia Castañeda sabe muy bien de los
compromisos que conlleva el matrimonio cristiano de cara a la educación
de los hijos….” “Estos padres supieron despertar el sentido religioso en
todos sus hijos y les encaminaron hacia el Evangelio.
Les enseñaban con el ejemplo y también con la palabra…”.
Ahondando más en el tema me gustaría citar las palabras de la madre que
también se refieren en este libro: “Jacinto, hijo mío, ama mucho a Dios,
no le falles nunca, confía en él siempre. Reza mucho, siempre muy unido
a Jesús.
Encontrarás fuerza, alegría y valor en la Santa Misa. Cuando
recibas la Comunión estrecha entre tus brazos a Jesús, háblale desde el
corazón…”.
Los padres son los agentes principales en la transmisión de
la fe. Su papel es insustituible.
Lo que ellos hagan o deshagan a este respecto adquiere un
valor irreemplazable. Ya sabemos que los hijos nunca son lo que los
padres quieren que sean. La libertad juega un gran papel en el
desarrollo de la personalidad. Pero el testimonio de los padres, si son
testigos de la fe como Dios manda y se la regalan a sus hijos como el
don más preciado, es decisivo e incuestionable y puede producir, con la
gracia de Dios, frutos de sabiduría y santidad y la misma salvación. O
como dice el Señor Abad en repetidas ocasiones: “estirar el alma y se
cristianos de cuerpo entero”.
Pero como reza en este libro (H.Noche Buena 2002): “Si la
familia no vive a tope el Evangelio no tendremos familias cristianas”,
“si los padres no toman en serio la educación cristiana de sus hijos
difícilmente tendremos cristianos que den la talla”.
Quiero decirles ante todo que este testimonio cristiano ante
las incipientes generaciones es extensivo a toda la Iglesia, la gran
familia de los hijos de Dios. Todos somos responsables de esta acción
educativa que, además, se hace cada vez más necesaria y sin
alternativas, en este contexto social y cultural en el que actúan
múltiples fuerzas que tienden a alejarnos de la fe y de la vida
cristiana. La familia cristiana está sometida a grandes dificultades y
amenazas y, por lo tanto, tiene una especial necesidad de ser
evangelizada y apoyada concretamente. Creo con firmeza que leer este
libro puede ayudar mucho a toda la comunidad parroquial a realizar con
éxito esta tarea. Porque la Parroquia es la segunda instancia donde se
transmite la fe y se celebra.
LA PARROQUIA TRANSMITE LA FE
“La Parroquia es el corazón de un pueblo” “la Parroquia es la cuna de
donde nacemos a la nueva vida, la vida espiritual”.“la Parroquia es
lugar de Evangelización. En ella y desde ella crecemos en la fe”.
“La parroquia es una comunidad de amor”. (H. La Parroquia
centro del Pueblo) “Gracias a la Parroquia, el cristianismo se ha
encarnado en la idiosincrasia, las instituciones, las formas de
expresión y las costumbres de los distintos pueblos…Incluso hoy, en una
sociedad tan secularizada, una Parroquia hace un pueblo” (H. Nuestra
Comunidad Parroquial 2004).
La Parroquia es pueblo de Dios en Misión decía Juan Pablo II
el Grande que, además, acuñó un lema para que todas las parroquias
participaran de lleno en la Nueva Evangelización: “Parroquia, búscate y
encuéntrate fuera de ti misma”, es decir, en los lugares en los que vive
la gente. Una Parroquia debe estar llena de misioneros porque todos los
que la forman reciben la “misión” de transmitir la fe.
TRANSMITIR LA FE, SER MISIONERO EN EL MUNDO DE HOY.
Mientras el fundamentalismo islámico escala posiciones en
cantidad y en euforia, nosotros nos empeñamos en tirar piedras sobre
nuestro propio tejado. Esta sociedad occidental se avergüenza de sus
raíces cristianas e, incluso, es capaz de renunciar a ellas como si de
una lacra oscura se tratara. Es moderno, políticamente correcto, meterse
con la Iglesia, con los católicos y con los criterios y valores
evangélicos. Olvidamos que el cristianismo ha creado espacios para la
libertad, ha custodiado la dignidad del hombre, defendiendo que todos
somos en igualdad hijos de Dios, y ha inaugurado una forma de pensar que
rompe el mito del eterno retorno, de la fortuna y el destino como
señores del ser humano, y lo libera de las ataduras de las castas y de
los estamentos infranqueables para decirle al hombre que el futuro está
en sus manos y que el trabajo y el respeto a los demás son la base del
progreso espiritual y material.
Ni los políticos, ni los medios de comunicación social, ni
los poderosos, ni los afamados y enriquecidos defienden a la Iglesia, ni
su trayectoria, ni la enorme riqueza que ha ido dejando a lo largo de la
historia. Todo se oscurece bajo el mono-temático manto de una mal
entendida INQUISICIÓN que es el recurso fácil para ocultar las obras de
liberación y de progreso que han sido fruto del pensamiento y la caridad
cristiana como: los hospitales, orfanatos, universidades, escuelas,
manicomios o centros de salud mental, centros sociales, Cáritas,
misiones, campañas contra la pobreza y un largo etcétera.
Frente a tanta ceguera buena es un poco de luz. Y este libro
lo es. Lo es cuando dice cosas como la siguiente: (C. S. Francisco de
Borja): “Nunca más serviré a señor que se me pueda morir” (mirando a la
emperatriz cuyo cuerpo difunto se descomponía después del largo camino
hacia Granada).
(H. Aprender a ser jóvenes): “ Vivid lo sencillo y lo bello
de la vida. No huyáis de los problemas, del riesgo, del trabajo, de lo
que cuesta. En esta vida no se regala nada, hay que ganarlo, sudarlo
todo”.”Valorad el esfuerzo por lo digno y lo bueno”. Créanme, hoy en día
no hay ningún voceador público que diga esto. El que no se vende a los
votos, se vende al prestigio mal entendido o al dinero. En este libro
podemos leer capítulos enteros sobre el “arte de vivir” (Benedicto XVI)
dedicados, entre otros, especialmente a los jóvenes.
APOYO PARA CONTRARRESTAR LAS AMENAZAS ACTUALES.
Benedicto XVI cita como amenazas para la felicidad y la
salvación del hombre de hoy las siguientes: EL RELATIVISMO MORAL: Es un
obstáculo particularmente insidioso para la labor educativa, muy
presente en nuestra sociedad y en nuestra cultura. Este relativismo no
reconoce nada como definitivo (lo relativiza todo) y deja como última
medida sólo el propio yo con sus deseos, y bajo la apariencia de
libertad se convierte para cada uno en una prisión, porque separa el uno
del otro haciendo que cada uno se encierre dentro de su propio yo. Por
consiguiente, en este horizonte relativista no es posible una verdadera
educación: sin la luz de la verdad, antes o después, toda persona está
condenada a dudar de la bondad de su misma vida y de las relaciones que
la constituyen, de la validez de su compromiso para construir con los
demás algo en común.
El Señor abad nos invita a afrontar esto males (H: 1 de
Enero de 2000) de la siguiente manera: “ Hay que vencer el mal con las
armas del bien. El bien existe. A pesar de todo lo que está ocurriendo y
que los medios nos ofrecen como el gran espectáculo del mundo, hay que
vencer ese mal a fuerza de hacer el bien.” Hay verdades comunes,
verdades que se pueden defender: Dios, la dignidad del ser humano, el
amor… No todo es relativo. Por eso él continua diciendo: “No podemos
aprobar ni hacer nada defectuoso, mucho menos el mal. No podemos hacer
mal a nadie. ¡No debemos! El mal se puede destruir con el poder del
bien.
OTROS MALES: El sincretismo religioso, el fundamentalismo,
la pérdida de la dignidad del cuerpo, el ateísmo y un largo etcétera.
Créanme, este libro no es un acumulación de dichos y frases. Es la
plasmación escrita de toda una experiencia de vida, una experiencia de
fe que da respuestas a muchas preguntas y que aborda muchos temas de
actualidad.
Necesitamos ver lo que este sembrador ha sembrado porque los
frutos de su trabajo nos pueden ayudar a todos en el desafío que suponen
las tinieblas cada vez más espesas que se ciernen sobre el hombre y la
mujer de hoy.
CONCLUYENDO .- Se trata de una obra cargada de realismo. No
huye de plasmar el sufrimiento que causa la lucha por el Evangelio, por
manifestar el amor de Dios y defender la dignidad del ser humano. Ante
este sufrimiento encontrarán frases como: (H. Viernes Santo 2005)
“quéjate si puedes al pié de la cruz”.
2.- Es también un compendio de esperanza: (H. Vigilia
Pascual) “ ahora comienza la gran aventura de la fe que abarcará el
mundo entero. Hacía falta la infusión del Espíritu Santo con sus dones y
carismas. Y a mí me surge una pregunta agresiva y fuerte. Aquello
ocurrió en la historia.
¿Pero se esfumó con el tiempo? Y también tengo la respuesta:
El fuego de Pentecostés sigue ardiendo en la Iglesia, en las comunidades
cristianas”.
3.- No he encontrado ni una frase en la que el Abad se venda
a sí mismo. Con ello hace suya la expropiación de la que hablaba
Benedicto XVI: “La Iglesia no intenta venderse a sí misma, ni a sus
instituciones, sino a Cristo y este Resucitado”. Es cierto que se habla
muy bien de muchas personas, especialmente del Abad Pla y se hace en
estos términos: “La tarea llevada a cabo por D. José es inmensa….estuvo
muchos años en Xàtiva y aquí murió y en la Seu fue enterrado….era un
cura hecho, maduro, de carácter fuerte, con gran personalidad,
trabajador, emprendedor, serio y de una fe envidiable y rico en cultura
y sabiduría que supo poner al servicio de su ministerio sacerdotal”. En
la Homilía usted le dice: “Me gustaría que dijeran de ti: he ahí un cura
trabajador, bueno, fiel, cumplidor, sencillo, humilde, de cuerpo entero.
No todo será hermoso y fácil.
Tendrás malos ratos, desánimos, incomprensiones,
persecuciones modernas. No tengas miedo”.
ILMO. SR. ABAD yo tengo mi propia imagen sobre usted forjada
por su amistad y por su fidelidad al sacerdocio. Las personas que están
aquí también tendrán la suya. Aquellos que lean este libro y disfruten
con sus fotos también se harán la suya. Pero para terminar le voy a
rogar dos cosas: - La última página de este libro está en blanco y hay
que llenarla. Y añado con toda firmeza: LO NECESITAMOS..
- Créame tengo la absoluta seguridad de que en Usted esta
comunidad tiene “Un cura a mano” y sabe que estas no son palabras mías,
sino un deseo impreso en su propio libro.
- Gracias por esta obra extensa, entretenida, bien ilustrada
y que será una transmisión de la fe escrita de todas las facetas en las
que usted incansablemente ya lo había hecho.
Y finalmente el Sr.
Abad pronunció estas palabras de agradecimiento.
Desde que fui ordenado
sacerdote siembre he tenido como lema el título que he puesto a este
libro: ”Salió un sembrador a sembrar”.
Y así comencé mi ministerio como Vicario en la Parroquia de
la Merced de esta ciudad.
Más ampliamente como Párroco de Agullent, donde trabajé
durante diez años con la ilusión que supone tener el primer pueblo de
Párroco.
Diez años más en L´Alcúdia. Más experiencia, mayor solidez,
más trabajado. Fueron diez años de lujo, donde pude abrir las alas a
tope. Allí cogí el capazo lleno de simiente y a boleo no paré de sembrar
y sembrar. Aquello fue una delicia.
Luego se me envió a la Colegiata, y como Abad, mañana
cumpliré diez años.
Ser Abad de Xàtiva no tiene comparación alguna con ser
Párroco de una Parroquia. Esto es muy distinto, más complicado, más
difícil, más comprometido. ¡Ya estoy aquí diez años! Y ¡Qué diez años!
Yo sí que lo sé muy bien.
Recuerdo el encargo que me hizo el Sr. Arzobispo al darme el
nombramiento y bendecidme como Abad. No lo he olvidado, es más, lo tengo
siembre presente.
En Xàtiva comencé a trabajar desde el primer día y todavía
estoy en la brecha. Mantengo la misma ilusión del primer día. Salió un
sembrador a sembrar. Cada mañana me cargo el capazo de la semilla del
Evangelio y salgo a sembrar como salía mi padre al campo a sembrar, yo,
en este caso, a sembrar la semilla del Evangelio por todas partes.
Experimento las dificultades que hoy en día tiene el
sembrador. Parte de la semilla cae al borde del camino, entre zarzas,
entre piedras y en tierra buena; la que realmente produce fruto.
Tenemos una Comunidad viva que trabaja, colabora, acompaña.
¡Una comunidad todo terreno! En donde hay un grupo de catequistas
excelente que trabaja con ilusión. Al igual el grupo de voluntarios en
las distintas áreas pastorales: Cáritas, Juniors, grupo de liturgia,
pastoral de la salud, coro parroquial, grupo de oración, librería,
museo, sant Josep. Y también la Junta de Camareras de la Mare de Déu, su
Cofradía y los Alets, que cada cual en su campo realizan una gran labor
en la Seu de cara a la Mare de Déu.
Y ahora el Instituto de Ciencias Religiosas con cerca de 70
alumnos. Llamado a ser una siembra fecunda.
He tenido la suerte de tener a mi lado, ya siete años, a don
Antonio Marín, que más que un canónigo ha sido y es un hermano mayor. De
él he recibido mucha ayuda, colaboración sincera, consejos que siempre
he escuchado con interés. Hacia don Antonio siempre he expresado
admiración y gratitud. Ahora tengo tres canónigos más.
Durante seis años he acompañado en su crecimiento vocacional
a Pablo. Sus años de Seminario Mayor y ahora cuatro de sacerdote. Doy
gracias a Dios por haberlo tenido tan cerca y poderle ayudar en su
vocación y ahora en su ministerio.
El Señor siempre me ha bendecido con buenos amigos. A boca
llena le doy gracias.
Don Lisardo, que ha presentado este libro, es mi gran amigo,
ayuda desinteresa, manantial inagotable de ánimo, comprensión y afecto
sincero. Por eso le pedí que hiciera esta presentación.
Se lo agradezco sinceramente. Sabía que lo haría muy bien.
No ha defraudado mi esperanza, él nunca me defrauda. Su vida está llena
de detalles hacia mi persona. Conoce perfectamente el contenido del
libro y lo que todo él lleva consigo. Nos ha deleitado con su discurso.
Me siento muy alagado y honrado por todo lo que has dicho esta noche.
Gracias, muchas gracias.
Deseo expresar al periódico Levante en su sección La
Costera, a su Director y equipo, la oferta que me hizo hace diez años de
evangelizar a través de sus páginas. Acepté el ofrecimiento y en este
libro van muchísimos de los artículos publicados.
A Mateu Impresores que ha sabido interpretar mi deseo y
gusto al editar este libro que hoy presentamos: Muchas gracias.
Y a todos ustedes que de una manera u otra colaboran en la
marcha de la Parroquia – Colegiata de santa María: estoy muy agradecido.
Ser Abad de Xàtiva acumula muchísimos problemas, infinidad
de disgustos, sinsabores y complicaciones, más que en ninguna otra
parroquia. En algunos momentos difíciles creados por situaciones
delicadas que han provocado polémicas con ataques, incluso, personales,
no me he sentido solo. Los feligreses más allegados de la Seu, han
mostrado interés, afecto y gratitud hacia la persona del Abad.
En la Colegiata y en todo lo que de ella se desprende,
durante estos diez años me he me dejado la piel. Tengo conciencia de
haber trabajado con muchísima ilusión y con enorme interés por el bien
espiritual de todos: esa ha sido mi mayor preocupación: predicar a
Jesucristo a tiempo y a destiempo, hacer Iglesia, crear comunidad, poner
a la Colegiata en el puesto que le corresponde en la sociedad setabense;
y he velado, valorado y trabajado en la conservación de todo el
patrimonio de la Iglesia Colegial.
Y aquí estoy y permaneceré hasta que Dios quiera y trabajaré
con la intensidad del sembrador que siembra la semilla en su campo.
Muchas gracias por haber venido a este acto y por todo.
Xàtiva 27 de enero de 2006
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