Ricardo Plá Espí,
sacerdote mártir 1936

UNA VIDA EJEMPLAR

 

Arturo Climent Bonafé

Abad de Xàtiva

11

PREPARANDO LA ORDENACIÓN SACERDOTAL

 

La juventud del seminarista es pasión, esperanza, audacia, autoexigencia, aceptación del riesgo, elección de las cuestas arriba y sobre todo luz en la mirada y en el corazón. Así fue la juventud de Ricardo desgranada en Roma. Fue lucha y autoexigencia, nadie consigue la personalidad cuesta abajo. ¡Recuerda aquello de don Enrique, “con tus puños”!.

El interior de este joven es impresionante, su corazón limpio y sencillo lo muestra en las relaciones con sus compañeros. Se le recuerda alegre y servicial, entregado y agradable, fácil para la amistad y abierto a todos. ¡Buenas piezas para componer a un cura !

Sus notas son excelentes, sus boletines de comportamiento están bellamente adornados y eso complace al joven y a cuantos le quieren. Se gana la admiración y el respeto. ¿verdad que parece de película?, pues, es verdad, es real, no es un guión preparado, es una vida en la que se trabaja, se reza, se ama, se disfruta, se admira, se contempla y se lucha. ¿No ha de ser así la vida de un aspirante al sacerdocio? Personalmente creo que sí. Y a Ricardo no le resulta fácil, pero quiere y con eso ya basta, porque cuando uno quiere llegar a una meta, hace lo posible por lograrlo, a pesar de las dificultades y problemas.

Y a los dos años, vuelve a su pueblo. Vacaciones bien ganadas. Han pasado dos años y algo muy importante ha ocurrido en Valencia, don Enrique Reig ha sido nombrado Arzobispo de la Archidiócesis valentina. A Ricardo este nombramiento le ha encantado. Viene contento a Valencia. El 27 de junio de l920 toma posesión del cargo el nuevo Arzobispo.

Cuando Ricardo llega a Valencia, don Enrique ya ha hecho su entrada, le va a ver a Palacio. - “¿Cómo es que todavía vienes así?”- Contesta Ricardo: “Quiero que sea usted quien me tonsure por eso no me ordené en Roma”. Enseguida le envía a ejercicios espirituales para conferirle la Tonsura y las Órdenes Menores. El Arzobispo quiere que sea Ricardo el primero en recibir de sus manos las sagradas órdenes. El acto fue en la Capilla de Palacio y asistieron los padres y la hermana, también, Vicenta Ferri, la Molinera de Agullent, muy amiga de Concepción.

 

 

Anterior

Siguiente

Subir